18 mar. 2012

Voy a irme unos días de vacaciones al sur y ya estoy dándole vueltas a la cabeza sobre qué labor llevar para cuando me entren ganas de trabajar. Porque todo no va a ser playa, paseos y excursiones. Tengo que llevar algo eso esta claro, porque de lo contrario me voy a encontrar fatal. Otra cosa es que la lleve y no trabaje, es raro si, pero podría pasar. Pero que me entren ganas de trabajar y que no tenga qué hacer, no quiero ni pensar en ello.
Por supuesto que llevaré algo de lectura pero, para trabajar ¡qué llevo!. Tiene que ser algo que no ocupe demasiado ya que viajamos en avión y no queremos facturar (en estos vuelo baratos, te cobra por todo). Ya me han dicho que tengo que ir ligera de equipaje (así que de bolillos ni hablamos). Había pensado en  llevar las lanzaderas de frivolité para hacer alguno de los diseños tan monos que tengo pendientes de hacer. También había pensado en hacer algo de ganchillo o incluso llevar las agujas de punto para hacer alguna chaquetia de bebé pero.... ¿y si no puedo subir el ganchillo, las agujas o las lanzaderas al avión?. El ganchillo o las agujas, todavía, pero...¿y si me quitan las lanzaderas?. Estoy en un sin vivir. La verdad es que en 2 semanas me marcho y aún no he pensado qué llevar, ni qué hacer.
Escribir la entrada me ha hecho ver que estoy haciendo un mundo de nada. Que sólo me voy a la vuelta de la esquina y que allí también hay tiendas. Así que dejaré guiar por el momento, tampoco estará mal un poco de emoción.